Los espectáculos circenses no son divertidos para los animales. La
verdadera cara del circo, se esconde detrás de las coloridas carpas. Ahí
donde no llegan las luces, decenas de animales padecen encierro,
soledad, hambre, falta de atención veterinaria, golpes cuando no quieren
actuar etc.
Los animales de los circos son secuestrados desde pequeños de sus
hábitats o comprados a traficantes, luego son sometidos a crueles
sesiones de entrenamiento en donde se incluyen herramientas de castigo
como los bullhoocks que son varas que terminan en un gancho, el cual se
utiliza para llamar la atención de los elefantes, golpeándolos en las
caras y detrás de las rodillas.
Los animales tienen exactamente la misma capacidad de sentir y de sufrir
que los seres humano. No tenemos ningún derechos de someterlos y
causarles daño. Los animales no están hechos para ser usados como
entretenimiento.NO VAYAS A LOS CIRCOS CON ANIMALES
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